El salto de las ballenas

Criaturas visibles

Ejemplo de un boceto o idea

Las ballenas jorobadas, a pesar de ser solitarias, son criaturas bastante curiosas, por lo que es muy común poder encontrarlas nadando al lado de los barcos o saltando en manada al frente de los turistas o pescadores. Esto ocurre desde hace miles de años cuando las tribus indígenas costeras veían estos grandes monstruos marinos, todo esto antes de la llegada de los españoles, muchos siglos antes donde en los orígenes de las historias de marineros y navegantes que afirmaban ver, respetando y temiendo al tiempo a estas grandes criaturas.

La migración de las ballenas por el Pacífico colombiano es una de las maravillas naturales más impresionantes y un espectáculo cautivador que atrae a entusiastas de la naturaleza, científicos y turistas de todo el mundo. Este viaje, lleno de majestuosidad y gracia, comienza en las frías aguas del hemisferio sur, cerca de la Antártida, donde estas gigantes del océano se alimentan durante el verano austral, engullendo grandes cantidades de krill y otros pequeños organismos marinos.

 

 

A medida que el invierno se acerca en estas latitudes y el hielo comienza a formarse, las ballenas jorobadas emprenden su migración hacia el norte, en busca de aguas más cálidas para aparearse y dar a luz. Es un viaje épico que puede abarcar más de 8,000 kilómetros, una de las migraciones más largas realizadas por cualquier mamífero en el planeta.

El Pacífico colombiano, con sus aguas cálidas y tranquilas, se convierte en el destino predilecto para estas majestuosas criaturas entre los meses de julio y octubre. La costa del Chocó, especialmente las áreas alrededor del Parque Nacional Natural Ensenada de Utría, Bahía Solano y Nuquí, se transforma en un teatro natural donde se puede presenciar la magia de la vida marina en su máxima expresión.

Durante este tiempo, las ballenas jorobadas realizan impresionantes demostraciones de saltos y coletazos, un espectáculo que, se cree, tiene varias funciones, desde la comunicación hasta la eliminación de parásitos o simplemente como juego. Los machos entonan complejas y melódicas canciones, una de las formas más sofisticadas de comunicación en el reino animal, con el fin de atraer a las hembras o disuadir a otros machos.

 

 

 

 

Ballenas saltos y vida marina

Las aguas poco profundas y protegidas de esta región ofrecen el refugio perfecto para las madres y sus crías recién nacidas. Aquí, las crías aprenden las habilidades esenciales para la supervivencia, como respirar, nadar y sumergirse, bajo la atenta mirada y guía de sus madres. Este periodo también permite un fortalecimiento del vínculo entre madre e hijo, crucial para el desarrollo y la supervivencia de la cría en sus primeros meses de vida.

La presencia de las ballenas jorobadas en el Pacífico colombiano no solo es un fenómeno natural de gran belleza, sino que también juega un papel importante en la economía local, impulsando el ecoturismo y ofreciendo a las comunidades costeras una fuente de ingresos sostenible. Además, brinda a científicos y conservacionistas la oportunidad de estudiar estos magníficos animales en su hábitat natural, contribuyendo a los esfuerzos de conservación y a la comprensión de sus patrones migratorios, comportamiento y ecología.

A medida que el año avanza y las aguas comienzan a enfriarse nuevamente en el hemisferio norte, las ballenas jorobadas se preparan para su viaje de regreso al sur, dejando tras de sí las cálidas aguas colombianas hasta el próximo ciclo migratorio. Este viaje anual, marcado por la belleza, la lucha por la supervivencia y la perpetuación de la especie, es un recordatorio de la maravilla y la interconexión de la vida en nuestro planeta.

Los saltos de las ballenas, conocidos científicamente como «breaching«, son uno de los comportamientos más espectaculares y enigmáticos de estos gigantes marinos. Durante un salto, la ballena impulsa la mayor parte o todo su cuerpo fuera del agua, girando a menudo en el aire antes de caer de espaldas o de lado con un fuerte chapoteo. Este comportamiento no se limita a una especie específica, aunque es comúnmente observado en ballenas jorobadas, ballenas grises, y algunas especies de delfines y ballenas menores.